EL ERROR MÁS COMÚN EN LOS EVENTOS
ES PENSAR QUE CUALQUIERA PUEDE HACER REÍR
Un día me contrataron para actuar en el cumpleaños privado de una estrella del deporte.
De esos eventos donde hay más camareros que invitados…
y más dinero en jamón que en mi coche.
No era un teatro. Ni una gala.
Era un salón con esa energía de:
“Bueno… ya que estás aquí… haznos reír, ¿no?”
Clásico.
Entro, agarro el micro, digo el primer chiste…
y BOOM.
Como si todos hubieran entrado en el mismo grupo de WhatsApp.
Desconocidos riendo juntos.
Los tímidos se transformaron en personas normales.
La gente del “vengo por compromiso”… disfrutando.
Hasta el camarero en un momento dejó de caminar en modo ninja para escuchar un remate.
La fiesta, que pintaba elegante pero fría, terminó siendo una noche espectacular.
¿Y al día siguiente?
El anfitrión me escribe flipando:
“Me está escribiendo todo el mundo para darme las gracias…
¡y todos mencionan al cómico!”
No “qué buen menú”.
Ni “qué sitio”.
Y mucho menos “qué decoración”.
Nada de eso.
La frase repetida era:
“El cómico fue brutal.”
Y es que esa es la parte que no todos entienden:
Un cómico profesional no está para rellenar.
Ni para contar cuatro chistes sueltos.
Está para conectar, romper el hielo, subir la energía
y convertir un evento en una historia que se recuerda durante años.
Eso no lo hace un primo “gracioso”.
Ni un vídeo de TikTok.
Ni un karaoke improvisado.
Lo hace alguien que ha actuado en salones, teatros, bares, terrazas, fiestas, ferias y sitios donde el público es… digamos… variado.
Por eso, si quieres un evento elegante que además deje huella,
no necesitas magia.
Necesitas humor profesional.
Organizar un evento puede ser un dolor de cabeza.
¿Qué pasa si la gente se aburre? ¿Si se quedan mirando el móvil? ¿Si no hay chispa?
Contratar a un cómico profesional no es solo meter humor:
Es conseguir que todos estén conectados.
Que se escuche una carcajada… y luego otra… y otra.
Que los invitados se vayan diciendo: “Esto ha sido brutal”.
El humor no se recuerda solo por lo que se dice,
se recuerda por cómo te hace sentir.
Y eso es lo que se lleva tu público:
buen rollo, conexión, y la sensación de haber vivido algo especial.
Llevo más de 20 años subiéndome a escenarios.
He actuado en teatros, empresas, bodas, bares… y en eventos donde la gente llegaba “a ver qué tal”, y se iba diciendo: “que pasada”.
He trabajado en todo tipo de situaciones: niños correteando, camareros atravesando la sala, jefes poco acostumbrados a reír en público… y aun así, siempre pasa lo mismo: el ambiente cambia, la energía sube y la gente se entrega.
También he actuado en festivales, en televisión y en eventos donde la gente pagó por verme. Esto no es casualidad: el humor funciona cuando está en manos de alguien que sabe leer a la audiencia en segundos.
Y por eso te lo digo claro: Sé cómo hacer que un evento funcione. Y sé cómo convertir el humor en el motor que conecta a todo el mundo… incluso a los que venían con los brazos cruzados.
Si quieres un espectáculo que realmente deje huella, estoy listo para ayudarte a conseguirlo.

🛑 ATENCIÓN: ESTO NO ES UN MONÓLOGO RECICLADO DE INTERNET 🛑
No trabajo con chistes que ya has visto mil veces en TikTok o Instagram.
Lo que hago es escribir un monólogo único, hecho para tu evento, tu gente y vuestras historias.
Con vuestros chistes internos, vuestros momentos míticos… y ese detalle que solo entendéis vosotros y que hace que todo el mundo se ría.
Si quieres algo genérico, google está lleno.
Si quieres algo inolvidable, lo escribo yo.
¿Qué incluye exactamente?
- Un monólogo profesional adaptado al tipo de evento (empresa, boda, cumpleaños, etc).
- Personalización real: me cuentas lo que quieras (anécdotas, nombres, historias internas)… y las convierto en comedia.
- Comunicación directa contigo antes del show.
- Actuación en vivo de 30 a 60 minutos, dependiendo de lo que necesites.
- Suelo improvisar también en directo si la situación lo permite. Me encanta.
¿Puedes incluir material audiovisual?
- Si quieres, puedo grabar un vídeo previo para proyectarlo el día del evento (ideal para bodas y empresas).
- También puedes contratar una rutina de humor personalizada en vídeo si no quieres show en directo.
- Duración de los vídeos: entre 3 y 5 minutos, editados y listos para compartir.
¿Incluye algún guión o recuerdo del evento?
- Sí. Si lo deseas, te entrego el texto completo del monólogo personalizado, para que lo tengas como recuerdo.
- Muchas empresas me han pedido el guión después… porque acaba colgado en la pared de la oficina.
¿Cuánto tiempo de antelación necesitas?
- En cuanto me contactes, te cuento disponibilidad y empezamos a prepararlo.
- No hay tiempos de espera eternos. Te respondo rápido.
¿Y si tengo dudas o cambios de última hora?
- Estoy acostumbrado a adaptarme. Si hay cambios, los hablamos y se ajusta todo para que salga perfecto.
- La idea es que tú disfrutes del evento. De hacer reír, ya me encargo yo.

